by Matías Trejo De Dios

El miedo, la intolerancia, el revanchismo y el autoritarismo parecen triunfar en estos tiempos que vivimos. Son momentos de inflexión histórica; incierto se presenta el mañana.

En esta encrucijada de caminos que tenemos enfrente, tenemos que elegir bien. Nos jugamos lo que nos queda del alma colectiva, la democracia y la unión.  Siento que las tres van a ser probadas de forma decisiva en los próximos meses.

Hay que imaginar y poner en práctica nuevas formas de mejorar nuestra realidad.  Necesitamos la ayuda y la dirección de personas que saben crear puentes y espacios comunes donde las gentes de buena voluntad puedan desarrollar un mundo sostenible. Tenemos que celebrar que por encima de todo somos hermanos y estamos juntos en esta aventura del vivir.

Poetas y músicos, cuando se recobran de este dolor existencial, y quizás gracias al mismo, son capaces de crear las más finas formas de expresión que definen la grandeza de nuestra humanidad.  La historia enseña que los versos y las melodías infunden valor en el corazón de los mortales. Los ayudan a resistir los embates del destino, y a combatir las fuerzas de la opresión.

Las obras de arte crean lugares de refugio intelectual y espiritual donde perduran pasados añorados, y donde se conciben mejores futuros. Conforman espacios donde se fraguan las soluciones a los problemas de nuestro tiempo.

Hoy se necesita más que nunca el trabajo de los artistas para imaginar una nueva realidad para todos, para sanar heridas, y para guiarnos hacia una unión más perfecta.

¡Que escriban los poetas, que los músicos compongan!

Vienen buenos tiempos para la lírica.

Fear, intolerance, vengefulness and authoritarianism seem to triumph in these times we are living.  They are moments of historic inflection; uncertain is the outlook for tomorrow.

In the crossroads before us we will need to choose well, to deal with what we have left of collective soul, of democracy and of the union.  I feel that the three are going to be tested in decisive ways in the coming months.  We will have to imagine and put in practice new ways to improve our reality.  We will need the help and guidance of persons who know how to create bridges and common spaces where the peoples of good will can develop a sustainable world.  We need to celebrate the truth that above all we are brothers and sisters, together in this adventure of living.

Poets and musicians, when they recover from the existential pain, and maybe thanks to this same pain, are capable of creating the finest forms of expression that define the greatness of our humanity.  History teaches that verses and melodies inspire courage in the hearts of mortals.  They help us to endure the blows of destiny and to combat the forces of oppression.

Works of art create places of refuge, intellectual and spiritual, where ideals survive and where better futures are conceived.  They shape spaces for working out solutions to the problems of our time.  Today more than ever we need the work of artists to imagine a new reality for everyone, to heal wounds, and to guide us toward a more perfect union.

Write, poets!  Compose, musicians!

Good times are coming for the lyricist.

Matías Trejo De Dios, founding director of the Instituto de Cultura Oregoniana, is a board member with the Oregon Heritage Commission, Willamette ESD, and Radio Movimiento, KPCN 95.9FM.

Translation by Vere McCarty